.help { cursor: help; BORDER-BOTTOM:#111 1px dashed; } Aqui en el pirovano

viernes, agosto 21, 2009

26 de Junio - Puente Pueyredón



Nosotros nacimos de la noche.
En ella vivimos. Moriremos en ella.
Pero la luz será mañana para los más,
para todos aquellos que hoy lloran la noche,
para quienes se niega el día,
para quienes es regalo la muerte,
para quienes está prohibida la vida.

Para todos la luz. Para todos todo.

Para nosotros el dolor y la angustia,
para nosotros la alegre rebeldía,
para nosotros el futuro negado,
para nosotros la dignidad insurrecta.
Para nosotros nada.


Cuarta Declaración de la Selva Lacandona
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viernes, marzo 20, 2009

Entre abierto

Y quiza me quede inmóvil por demasiado tiempo... como si mi disfraz que fue sirviera para el Agustín que soy






















Quiza no.
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martes, enero 27, 2009

¿Cómo se construye la memoria? (¿cómo se construye el olvido?)


.-Vivir y hacer de cuenta que el mañana no importa.

.- Pero esto lo estas escribiendo para mañana.

.-No importa.
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domingo, noviembre 23, 2008

Algún día me iba tentar...

Porque realmente no tiene desperdicio.



La chanson de Prévert (Les feuilles mortes)

Serge Gainsbourg


Oh je voudrais tant que tu te souviennes
Cette chanson était la tienne
C'était ta préférée, je crois
Qu'elle est de Prévert et Kosma
Et chaque fois les feuilles mortes
Te rappellent à mon souvenir
Jour après jour les amours mortes
N'en finissent pas de mourir
Avec d'autres bien sûr je m'abandonne
Mais leur chanson est monotone
Et peu à peu je m'indiffère
A cela il n'est rien à faire
Car chaque fois les feuilles mortes
Te rappellent à mon souvenir
Jour après jour les amours mortes
N'en finissent pas de mourir
Peut-on jamais savoir par où commence
Et quand finit l'indifférence
Passe l'automne vienne l'hiver
Et que la chanson de Prévert
Cette chanson, Les Feuilles Mortes
S'efface de mon souvenir
Et ce jour là, mes amours mortes
En auront fini de mourir

Las hojas secas (La canción de Prévert)

Me gustaría tanto que te acordases
Esta canción era tu canción
Era tu preferida, creo
Que es de Prévert y Kosma
Y cada vez, las hojas secas
Te traen a mi memoria
Día tras día, los amores muertos
No cesan de morir
Con las otras, claro que me abandono
Pero su canción es monótona
Y poco a poco pierdo el interés
No hay nada que hacer
Porque cada vez, las hojas secas
Te traen a mi memoria
Día tras día, los amores muertos
No cesan de morir
Nunca se puede saber dónde empieza
Y cuándo termina la indiferencia
Que pase el otoño y llegue el invierno
Y que la canción de Prévert
Esta canción, Las hojas secas,
Se borre de mi memoria
Y ese día, mis amores muertos
Habrán terminado, al fin, de morir


http://www.youtube.com/watch?v=O0pGGLbn_SM&feature=related

Gainsbourg fue como un regalo caído del cielo.
Gainsbourg, a diferencia de lo que uno creería, no trata de ayudarte a que lo comprendas sino a que pienses con él. La obra del autor interpela de forma constante las condiciones de producción de los discursos de cada uno. Como inciden las cosas de otros (y en este mismo movimiento sus cosas a la vez ya que para nosotros es un "otro") en nosotros.

Citando el lugar donde encontre la traducción de la letra

http://orsondiaz.blogspot.com/2006/10/la-chanson-de-prvert.html
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miércoles, mayo 21, 2008

Esta vez Queriendo


no te dejaste alguna vez el corazón tan apretado al pecho, diciendole que no, negándole la existencia misma, esa que es tal porque trabaja, porque bombea sangre: decenas de miles de glóbulos rojos acompañados por los blancos que controlan que los rojos no se descontrolen... lo dejaste ahí cuando te fuiste de-su-lado, quedo solo, desolado y sin importar que ni como ni cuando los días se fueron amontonando y tanto él como ella se fueron difuminando de una forma tan apacible que vivir era bueno, que de repente las milanesas volvían a saber a milanesas, a corazones, a besos, a mermeladas caseras de frutillas, a todo lo que alguna vez percibiste y fue placentero: a ganar, a renunciar(te), a correr, a rerise, a brillar como si no costara nada, a desplegar una y mil veces tu cuerpo versátil sobre ese colchón, esa superficie que se hacía tan chica a la hora de que vos entrabas con tus malabares y nada ni nadie podia (de)tenerte.
A ese momento en el que las montañas apenas si eran cerros y los caminábamos por hedonismo o por amor, hasta que nos desconocíamos tanto que nos teníamos que volver a acercar, abrazar, acechar, apretar, así hasta desfallecer...
Domingo, 20 horas, rodillas con rodilleras, pies calzados, gente jugando (uno nunca sabe bien ni como sucedió, pero aqui estamos, dos equipos, al sur de un mundo que no tiene sur, en la capital del desínteres, buenos aires, jugando al voley, sin poder volar apenas si saltamos y cada equipo trata de no hacerse responsable de una pelota que no se queja por ser golpeada) y esperando el movimiento mínimo para golpear el balón se da la expresión máxima: inclino la cabeza de forma vertical y recuerdo lo que era tener sangre en las venas, lo que es querer y dejar todo por quererlo, lo que es no ganar (que?) ni perder (qué?) sino QUERER.
Perdimos, volvi a casa, revolvi en mi cabeza todos los pensamientos habidos y por haber: clasifique, ordené y ahora si, ya sin preocuparme porque o por quién, Volvi
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lunes, abril 07, 2008

Justo




- No me podes estar haciendo esto.
- ¡Pero si no te estoy haciendo nada!
- Precisamente...
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martes, febrero 12, 2008

Cielos!


Justo cuando más ganas tenía de hablarte me doy cuenta que son las 8 de la noche y que en el capitalismo los trenes son demasiado puntuales...
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